La crisis que nos afecta ha puesto de manifiesto que existen muy distintas formas de comunicar, de tratar de vender, de posicionar una marca y de ofrecer mensajes a un público determinado.
Mientras en Renault han apostado por ofrecer mensajes positivos, llenos de optimismo que apelan a las motivaciones más íntimas de los consumidores, otros optan por una comunicación más directa que no siempre produce los mismos resultados. Evidentemente, al final es la economía familiar la que condicionará si se vende o no se vende. Podemos conformarnos con las ventas o asumir que no está el mercado para muchas alegrías y tratar de generar una imagen de marcaque nos permita obtener una buena percepción por parte del público objetivo que nos sirva tanto ahora, como más allá de la crisis.
Es posible que no se llegue a vender ni el Renault Megane ni los productos únicos de Danone, pero lo que es indudable es que mientras con el primero la idea que queda en la mente es “sí quiero comprarlo”, en el segundo la visión que queda es “aunque quiera no puedo pagar lo que mi familia se merece”. Realmente, en nuestra opinión es una importante diferencia cualitativa. ¿A vosotros también os pasa? ¿También os “molestan” las campañas “anticrisis” que parecen tratar de convencerte que realmente no pasa nada?. Os dejamos con unos cuantos clips para que los disfrutéis o los sufráis.
Después de este maratón publicitario, espero que estéis con nosotros que si la economía es un estado de ánimo, no parece lo más sensato obligar a nuestros clientes a que piensen en negativo, que “eso ya lo traen puesto de casa”, sino que piensen en qué es lo que se pueden encontrar más allá de la crisis, las oportunidades que están encerradas en una buena comunicación y en que quizá si apartan el miedo de sus vidas puedan vivir mejor.
Sí, ¿y por qué no?, ¿quién nos va a privar de utilizarlos?, ¿un “creativo” con pintas esperpénticas o más bien otro que está cansado de la agencia y se monta una escuela para fomentar su ego entre sus alumnos?. Los recursos son recursos y los podemos volver a utilizar, incluso cuando pasan de moda.
Moda, una palabra que odio, porque al igual que llegan se van y luego vuelven a venir. Fijaros en el anuncio de los heavys, el de la ONCE; sí hombre sí, el del verano del 07 cuyo cierre era “el premio más heavy del verano”. Recuerdo que mis compañeros lo atacaban por garrulismo pero al resto del público, es decir la gente que no está metida en la publicidad, les encantaba, y ¿por qué? . Pues concretamente no lo sé, pero hay algo que estos estereotipos producen en la gente: ¿Nostalgia?, ¿gracia? … No lo sé, pero lo que sí sé es que producen el recuerdo de la Marca.
¿Os acordáis del anuncio de Coca-Cola cuya música de fondo en los Simples Minds con la canción Don´t You y salía Mayra Gómez Kemp?. Pues es un claro ejemplo de un 360º utilizando recursos ochenteros. Fue un mensaje que llegó al público que creció con Espinete.
¿Quién nos prohíbe utilizar juegos de palabras o dobles sentido en una guerrilla, un ambient o una acción comercial? Ahora esos recursos están mal vistos pero cuando vuelvan a estar de moda qué pasará. Más de uno tendrá que tragarse sus palabras porque esto señores no es Arte, sino Artes Aplicadas y los recursos son herramientas y punto. Hoy por hoy, los temas ochenteros están de moda y nos permiten llegar a un público que ha crecido con la publicidad, que conoce las estrategias de comunicación tradicionales y que no va a claudicar a menos que la acción publicitaria le llegue muy adentro. Este público, tan fácil de segmentar como difícil de emocionar, tiene un sentimiento de pertenencia a su generación muy grande. ¿Por qué no aprovecharlo para reforzar la fidelidad hacia nuestro producto?